La Paz/IN EXTENSO.- La ciudad se prepara para estrenar una de sus Superobras viales más ambiciosas: la nueva avenida Apumalla, que será inaugurada el domingo 24 de agosto. Con una inversión de 28 millones de bolivianos, este proyecto no solo promete acortar distancias, sino también abrir un nuevo horizonte urbano en el macrodistrito Max Paredes.
El secretario municipal de Infraestructura Pública, Guilherme Tortato, describió con entusiasmo los detalles: un kilómetro de longitud, 14 metros de ancho, parques infantiles, cuatro áreas verdes, más de 200 luminarias LED y, como joya de la corona, la plaza Mirador, desde donde el Illimani se deja contemplar en todo su esplendor.
Pero la avenida Apumalla no es solo asfalto y concreto; es también un proyecto con alma cultural. Tortato informó que se coordina con la Secretaría Municipal de Culturas para convertirla en un posible folklódromo, un espacio pensado para que la tradición y la modernidad se encuentren en un mismo escenario.
Los vecinos, contagiados por la emoción, ya preparan un “Apthapi” de 300 metros para celebrar la apertura, como si quisieran devolverle a la ciudad la alegría que esta obra les regala.
La vía conectará la calle Chapare, a pocos pasos del Cementerio General, con la calle La Florida, a una cuadra del Hospital La Portada. Antes, recorrer ese tramo podía tomar hasta media hora; ahora, serán apenas cinco minutos.
“Es un cambio radical en la calidad de vida de la gente”, destacó Tortato, convencido de que Apumalla marcará un antes y un después en la movilidad y el paisaje de la zona.
El próximo 24 de agosto, a las 10:30, la avenida Apumalla se abrirá al tránsito y a la historia, como una nueva arteria que late al ritmo de una ciudad que no deja de reinventarse. ¡BICENTENARIO DE BOLIVIA!
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