La Paz/IN EXTENSO.- Un 73,9% de las bocaminas o minas han migrado o han sido abandonadas, informó el viceministro de Política Minera, Regulación y Fiscalización, Allen Marcelo Ballesteros y se encuentra en proceso de transición hacia su cierre definitivo.
El hecho va en dirección de salvaguardar la estabilidad estructural del Cerro, reconocido como Patrimonio Mundial por la Unesco.
Los informes más recientes contabilizan un total de 148 hundimientos, categorizados según su área, aunque la mayoría de los hundimientos son de tamaño pequeño a muy pequeño, los de “consideración” representan el mayor volumen de material desplazado y, por ende, el mayor riesgo, siendo zonificados en áreas de alto, moderado y bajo riesgo.
DECRETO SUPREMO
Ante el desastre y para coordinar los esfuerzos de preservación, se comenzó con el Decreto Supremo (DS) 27787. Posteriormente fue fortalecido con la creación del Comité Interinstitucional para la Preservación del Cerro Rico de Potosí.
Ese comité está conformado por la Gobernación, el Gobierno Municipal de Potosí, el Ministerio de Minería (a través de Comibol), el Comité Cívico de Potosí, la Federación Departamental de Cooperativas Mineras, la Universidad Autónoma Tomás Frías y la Sociedad de Ingenieros de Bolivia.
Dicho comité impulsó trabajos técnicos fundamentales como los estudios fotogramétricos y la mensura interior de mina. ¡BICENTENARIO DE LA REPUBLICA DE BOLIVIA!
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