La Paz/IN EXTENSO.- Las poblaciones intermedias entre ciudades como Montero, Yapacaní, el Chapare, Vinto, Patacamaya, Sica Sica, y otro hacia Oruro, Potosí, Sucre y Tarija especulan los pobladores y venden los combustibles y se dedican al negocio en familias, es la razón que en la carreteras se conoce a gritos la venta a precios elevados.
Entre choferes, habitantes de la poblaciones en las carreteras ven el negocio de la venta de gasolina y diésel, puesto a que se dedican y consumen más que los ciudadanos, se dedican a hacer filas, no importa días, algunos choferes tienen el vehículo no trabajan y cargan en la gasolineras y luego descargan en sus domicilios patra revenderla-
PAN Bolivia, hizo la prueba de comprar 10 litros al ver un letrero “vendo combustible” y no ofrecieron en Montero a 15 bolivianos, en el sector de Chapare 16 y 17 bolivianos sea gasolina o diésel. Mientras en occidente a razón de 15 hasta 17 el litro. Pero en Oruro ocurre algo curioso, ya que son los contrabandistas que compran hasta casi 20, según los mismos especuladores.
A eso usted puede ver que los autos chutos en las poblaciones se pasean delante de la policía y cargan gasolina como si nada y se trata de cientos de chutos sin placa.
Por lo visto el gobierno y YPFB, nunca podrá abastecer de los combustibles a las ciudades, porque este mercado negro ya establecido es todo un negocio, ni pensar en el sector norte de La Paz, peor en Beni y Pando.
Esta es una parte de la investigación de PAN, seguiremos sacando datos.
GOBIERNO
Mientras el gobierno asegura que trabaja para garantizar el abastecimiento y atribuye parte de las largas filas al presunto desvío de combustible para reventa, o especulación de los autos chutos y pobladores de la ciudades intermedias que convirtieron en todo un negocio, son familias con bidones y vehículos que se dedican al acopio ilegal de los combustibles.
VICEMINISTRO
El viceministro de Transportes, Hugo Criales, denunció que existen personas que estarían acopiando diésel para revenderlo de manera irregular, una práctica que, según afirmó, contribuye a las extensas filas registradas en los surtidores del país, en las ciudades que es otro negocio que acumulan gasolina y diésel en sus casas áta vender a los minibuseros, trufis, micros.
«Algunos surtidores de la ciudad de El Alto vehículos que estaban haciendo fila para diésel, que incluso no tenían ni ventanas, no tenían ni vidrios. Yo creo que esos no son para trabajar, eso es para acaparar», afirmó.
Señaló que este tipo de acciones afecta el abastecimiento de combustible y sostuvo que el Gobierno continúa ejecutando medidas para garantizar el suministro en todo el territorio nacional.
Agregó que «Con el decreto se está garantizando el precio y que no va a haber una elevación en los costos. En estos seis meses, hasta enero, se definirá cuál va a ser la política hidrocarburífera del país».
Otros transportistas aseguran que la escasez continúa generando graves perjuicios, lo que trabajanotros que se dedican a la especulación. PAN Bolivia, ¡En Tus Manos!

