IN EXTENSO/La Paz.- “Nosotros, como Gobierno Municipal, no hacemos museos para palomas, nosotros no trabajamos para el jefe”, inquirió la alcaldesa de El Alto, Eva Copa, en el epílogo de su discurso por el 40 aniversario de El Alto en respuesta a concejalas que responden a la línea de Evo Morales que ya tiene poca vigencia en Bolivia.
Visiblemente molesta, respondió a las concejalas que, en voz de Copa, se reían cuando enumeraba las obras ediles concretadas para El Alto. La alusión era al coloso museo construido en Orinoca, pueblo de Morales, con un millonario gasto y que actualmente deteriorada sin uso, sin pena ni gloria.
Agregó, a unos les puede parecer gracioso, pero nosotros, como Gobierno Municipal, no hacemos museos para palomas, nosotros no trabajamos para el jefe, nosotros trabajamos por el pueblo y para el pueblo, y nos vamos a levantar”, afirmó en el epílogo de su intervención en la Sesión de Honor del Concejo Municipal por el 40 aniversario de la ciudad de El Alto.
LA MOLOTOV
La concejal Wilma Alanoca (La molotov, ya que fue parte del fraude del 2019 al prepararnen sum ministerio bombas molotov para enfrentar a los paceños) responde a Morales y fue Ministra de Culturas cuando se inauguró el 2 de febrero de 2017 el denominado Museo de la Revolución Democrática y Cultural de Orinoca, en Oruro. Una infraestructura que costó unos $us 7,1 millones, donde el expresidente guardó los obsequios que recibió durante su gestión y que ahora los bolivianos decidieron abandonar y es un isla en pleno altiplano boliviano.
Copa, cuando citaba las obras hechas por el municipio, como los distribuidores, la operación plena del estadio municipal de Villa Ingenio, que albergó partidos de las eliminatorias para el Mundial, y otras, la alcladesa redirección su discurso por minutos y se refirió a las risas de una de las concejalas evistas.
Observándola desde la testera, sin identificarla, cuestionó: “Yo no sé de qué se ríe la concejal, porque yo no sabía que había concejales de Frente Para la Victoria”, en referencia al acuerdo político que Morales firmó con esa organización política para terciar en las elecciones generales del 17 de agosto, pese a los impedimentos legales que enfrenta.
Morales renunció al MAS, partido con el que llegó a la Presidencia del Estado, luego de perder la dirección de la organización política. Sin embargo, pese a la instrucción de renunciar al MAS, legisladores, asambleístas ni concejales evistas dimitieron. Morales les ordenó seguir en sus cargos, tras críticas a su negativa a dimitir a su militancia.
Alanoca y la concejal Fabiola Furuya, ambas evistas, en varias ocasiones dejaron sus labores en el Concejo Municipal para ir a visitar a Morales en el Chapare, donde se atrincheró desde octubre de 2024 para evitar su detención por el proceso por trata de personas agravado que se le sigue en Tarija.
“Antes de ser un partido, son alteños y deberían de pelear por esta ciudad. Antes de velar intereses, antes de ir a proteger personas, deberían de proteger esta ciudad”, dijo.
Finalmente llamó a gritar el eslogan que identifica a esta ciudad: ¡El Alto de pie nunca de rodillas! hasta “hacer temblar a los que nos amenazan desde el Chapare”. (panbolnoticias.com) ¡BICENTENARIO DE BOLIVIA!

