Monterrey-México/D´BOLEA.- La selección boliviana de fútbol se despidió de Monterrey, México, este miércoles, después de caer 2-1 ante Irak en la final del repechaje intercontinental. El equipo emprendió su viaje de regreso a Bolivia, donde se estima que llegará a primera horas del jueves al aeropuerto Viru Viru, de la capital cruceña, pese al retraso en aeropuerto.
Varios hinchas se reunieron para despedir a los jugadores, expresando su agradecimiento y admiración por el esfuerzo realizado. “Son jóvenes, unos cracks”, decían algunos, mientras que otros se acercaban a darles un apretón de manos o a pedirles autógrafos.
Robson Matheus fue quien accedió a los hinchas y agradeció por el apoyo recibido y respondió con un “gracias por todo”. A pesar de la derrota, la tristeza se mezclaba con palabras de motivación y aliento para que el equipo siga adelante.
En medio de la bronca, las autoridades, instituciones y fanáticos en general aplaudieron el esfuerzo y la dedicación de los jugadores, que dejaron todo en el campo de juego. Sin embargo, los dirigentes de los clubes se mantienen en silencio y no dijeron nada hasta el momento, pero ese silencio dice mucho.
“NOS LEVANTAREMOS”
Moisés Paniagua al final no pudo aguantar su silencio luego de que Bolivia quedó fuera del mundial de fútbol. En un emotivo mensaje publicado en las redes sociales, el tarijeño señaló: “Nos levantaremos y volveremos a intentarlo”.
Agregó que “Hoy puede que falten las palabras, pero no faltará la fe. Nos levantaremos, aprenderemos y volveremos a intentarlo. Porque cuando uno camina con Dios, hasta las caídas tienen sentido, y cada final es solo el inicio de algo mejor”, escribió el boliviano de los registros Wydad de Casablanca, Marruecos.
“Seguimos adelante, unidos, con el corazón firme y la mirada en lo alto. Dios es nuestro guía, hoy y siempre”, añadió.
Destacó la gran campaña que hizo esta nueva generación en la que además destacaron Miguelito Terceros, Robson Matheus y otros futbolistas que no superan los 23 años.
“Hoy no logramos la clasificación al mundial. Duele, porque dejamos el alma en cada entrenamiento, en cada jugada y en cada minuto dentro de la cancha. No fue por falta de entrega, porque dimos absolutamente todo lo que estaba en nuestras manos”, señaló el joven que tiene 18 años de edad.
“A veces el fútbol es así: se lucha, se sueña y se cae… pero nunca se deja de creer. Hoy aceptamos la derrota con humildad, sabiendo que cada paso que dimos nos hizo más fuertes. Y aunque este camino no terminó como queríamos, confiamos en que Dios tiene un propósito más grande que aún no vemos. Él conoce nuestro esfuerzo, nuestras lágrimas y nuestros sueños. Él sabe cuánto luchamos”, señaló. PAN Bolivia.

