IN EXTENSO/La Paz.- Como dicen los mexicanos el militar Juan José Zuñiga ya soltó toda la “sopa”, vale decir, que dijo su verdad ante los bolivianos y quedó mal parado el gobierno de Luis Arce que intenta “tapar” la tramoya y apunta que el uniformado piso el palito por cumplir órdenes supuestamente serias, después se conoce que fue toda una farsa, pero hay más porque según el ex general, Fernando Rodríguez y Hugo Moldiz intentaron convencerlo para que también entreguen armas de las Fuerzas Armadas, mencionando una reunión con el viceministro Juan Villca.
Quede claro que estas declaraciones fueron realizadas a un medio argentino de la cual extraemos los más importante, pues la entrevista cuenta con daros que involucra a varios funcionarios del gobierno actual entre ellos al presidente Luis Arce.
El uniformado del Ejercito, señaló al medio argentino que tuvo acercamientos con Hugo Moldiz y Fernando Rodríguez, a quienes citó como miembros de Inteligencia del Gobierno, señalando que estos pidieron 5.000 fusiles AK-47 para armar a las organizaciones sociales en una reunión previa a la toma militar registrada el 26 de junio en la Plaza Murillo, aunque esta versión se conocía por trascendidos, antes que declare Zuñiga.
En la entrevista con el medio argentino Data Urgente, en uno de estos encuentros participó también un extranjero a quien se le hizo este pedido en un hotel de La Paz.
“Pidieron una cantidad de 5.000 fusiles AK-47 y una buena cantidad de munición. Ese era el pedido. No era para las Fuerzas Armadas, era para sus movimientos sociales”, sostuvo Zúñiga. El pedido fue hecho a este extranjero al que calificó como “un vendedor de armas”.
Agregó, que en una de estas reuniones secretas se dio en la casa de Rodríguez (incluso dio la referencia de la ubicación), en donde también participó viceministro de Coordinación con Movimientos Sociales y Sociedad Civil, Juan Villca.
JUAN VILLCA Y MOLDIZ
Zúñiga precisó que “Le dicen al señor Villca cuánto de gente tiene y él dice ‘aproximadamente 1.000 operativamente, a la mano’. y los otros señores también disponían de un tanto como 500 personas, pero él (Moldiz) me decía ‘nos faltan armas, qué posibilidades hay de que nos puedas prestar o proporcionar armas que están en tus depósitos’.
Describió que buscaba la entrega de fusiles Mauser, pero se negó para evitar un derramamiento de sangre. “Nunca un comandante se va a prestar a ensangrentar a la población y lo he demostrado en la Plaza Murillo”.
Más adelante dijo “Ahí terminó la reunión, pero el señor Hugo Moldiz me insistía y no solamente eso, también de tomar el mando directo de los agentes de Inteligencia, de las compañías de Inteligencia, y creo que ahora ha tomado el mando directo”.
Zúñiga, dijo que nunca accedió a estos requerimientos y fue así que posteriormente, en otra reunión, se le pidió al extranjero mencionado proporcionar las armas, tema que se dio en un hotel de la zona sur de La Paz. En ese encuentro también participó un “señor llamado Sergio, que trabaja en el equipo de Moldiz”.
También señaló que se buscaba el “surgimiento de un movimiento armado popular que quería tomar el mando del poder, no confiaban mucho en las Fuerzas Armadas y necesitaban tener una especie de milicias para contrarrestar”. (panbolnoticias.com) ¡BICENTENARIO DE BOLIVIA!

