IN EXTENSO/La Paz.- Detrás de las obras, hay manos de obreros que día a día trabajan para mejorar la imagen de la ciudad de La Paz. Algunas veces, no descansan en feriados ni fines de semana para acabar sus labores y construir puentes, aceras y avenidas, los cuales son agradecidos por los vecinos.
Contaron que en sus jornadas laborales, en la mayoría de los casos reciben el agradecimiento los vecinos, quienes no sólo les llevan refrescos, agua, sándwich o comida.
Una de las últimas obras en las que destacaron su trabajo fue el puente que une Callapa con Irpavi II. «Desde el 2011 veníamos solicitando mejoras, y ahora, desde el 14 de abril, los obreros municipales han trabajado día y noche en su ejecución», expresó Víctor Valle, uno de los representantes vecinales.

“Vale la pena el sacrificio porque los vecinos agradecen el trabajo”
“Nosotros, junto a mis compañeros hemos construido el paso peatonal desde Callapa a Irpavi II. Ahora me siento muy orgulloso porque hicimos una obra que ayuda a la gente a sentirse segura al pasar por ahí”, dijo Luis Antonio Aruquipa Quispe, uno de los obreros que trabaja en el área de metal mecánica de la Unidad de Mantenimiento dependiente de la Secretaría Municipal de Infraestructura.
Relató que son 15 años que forma parte de los obreros ediles y en cada trabajo pone todo el empeño para que cada obra sea mejor. “Queremos terminar siempre en el plazo para que los vecinos estén conformes con nuestro trabajo y creo que hasta el día, lo han estado”, dijo orgulloso.
“A veces incluso nos quedamos hasta la noche” y se resigna en llegar a casa y ver dormidos a sus dos hijos, “pero vale el sacrificio porque los vecinos agradecen el trabajo”. Contó que hay vecinos que les invitan refresco, sándwich o agua, porque ven el avance de las obras y eso es grato para ellos.
Por ello, les pidió que sigan confiando en la Alcaldía ya que hay gente capacitada y obreros que dejan todo en las obras.
“Los obreros no han parado en su labor ni siquiera en el feriado de Semana Santa, cosa de que ha sido una maravilla, porque trabajaron fuerte, de día y de noche”, afirmó la vicepresidenta del Sector 3 de Callapa, organización Playa Verde, Carola Frías.
Además, relató que una vez que termina alguna de las obras, lleva a sus hijos a que la conozcan. “Ellos no creen que haga esas obras”, se admiran y le preguntan si él conoce al alcalde y “les respondo que sí, que es mi jefe y no lo creen”.
Este miércoles, vieron la entrega del puente de Callapa y ellos se sorprendieron. “No pueden creer que yo y mis compañeros lo realizamos”, dijo, por lo que agradeció a sus hijos porque son la razón para que cada día cumpla con gran entusiasmo su trabajo.
“Cuando vemos las obras bien cuidadas nos sentimos orgullosos de nuestro trabajo”
Para Javier Tito Mamani Flores, uno de los obreros de la Unidad de Mantenimiento de Infraestructura Urbana dependiente de la Dirección de Mantenimiento, cumplir su trabajo es una pasión que le alienta cada jornada. “Me gusta lo que hago, por eso intento mejorar cada día”, dijo el joven de 36 años.
Él relató que una de las últimas obras que realizó fue la del puente que une Callapa e Irpavi II. Ahí, junto a dos cuadrillas de obreros realizaron la conformación y compactación de la calle, también vaciaron las aceras y aunque la lluvia los perjudicó, no paralizaron su trabajo.
Pero no es el único lugar en el que realizaron esa labor, sino en otros sectores de la ciudad. “A nosotros nos gusta embellecer la ciudad”, dijo al indicar que los obreros son como los médicos que curan cada herida de la urbe paceña.
Para ellos, su jornada comienza muy temprano y concluye al atardecer. Por eso recomendó a la población que cuiden sus obras ya que son el sacrificio de varias manos obreras. «Algunos vecinos nos alientan y hasta nos regalan agua. En Callapa por ejemplo, uno de los vecinos de la esquina, cada día nos regaló agua para mezclar el cemento”, acotó.
Se refería a Víctor Valle, quien el domingo acompañó a los trabajadores ediles para verificar si les faltaba algo: «¿Cómo dejarlos si todo el tiempo trabajan?». Varones y mujeres con overoles terminaban de construir los badenes para aguas pluviales y el enlosetado. Pese al sol de mediodía, seguían con su labor.
Mamani Flores aseguró que aunque existen vecinos que colaboran hay otros que son indiferentes, “pero esos son menos”, dijo al destacar que la mayoría siempre es agradecido por su labor.
“Nosotros siempre volvemos a pasear por nuestras obras y cuando las vemos bien cuidadas nos sentimos orgullosos de nuestro trabajo”, afirmó el obrero. (panbolnoticias.com) ¡BICENTENARIO DE BOLIVIA! amun

