
IN EXTENSO/CULTURA/PAN Bolivia (Por: Gerardo Ichuta I.).- El último mes del año, se constituye de algún modo en un tiempo de reflexión y de renovación de nuestra fe cristiana a través de la rememoración del nacimiento de Jesús, plasmado en la fiesta de Navidad. A pesar de que lo tradicional, sucumbe al estereotipo navideño forjado en Los Estados Unidos, aún se conservan mucho en las provincias alejadas de las grandes urbes.
Negritos y pastores
El escritor Antonio Paredes Candia en su libro De la Tradición Paceña (1982), hace notar la aparición de conjuntos de negritos, en las fiestas de Navidad en la ciudad de La Paz, en desmedro de la tradición de los adoradores. Quizás esta costumbre llegaba de las provincias y el interior del país como producto de la migración, lo cierto es que los negritos y los adoradores (pastores) son dos danzas típicas de Navidad en diversos lugares, tanto en Perú, donde la tradición se encuentra mucho más conservada; como en Bolivia donde tiene diferentes connotaciones.

Potosí, es la ciudad donde la tradición de negritos y pastores, parece estar más arraigada. Desde previos a la Navidad hasta mediados de enero se llevan a cabo diferentes parroquias de la ciudad. Los negritos son conocidos como wachikis, saltarines y reques. Hacen un despliegue coreográfico muy ágil pues sus integrantes son jóvenes. En estas celebraciones también se presentan carritos de juguete, adornados como los carros de cargamentos de las fiestas patronales andinas.

Navidad y rivalidades
En el departamento de Oruro es tradición ver comparsas en los pueblos y pertenecen a dos bandos que son la comparsa arribeña y la comparsa abajeña. Estas compiten por demostrar la mayor algarabía y bullicio. Las bandas de músicos, de igual manera, llegando incluso a trifulcas ocasionales. Estas demostraciones se llevan a cabo el primer día del año nuevo al compás del huayño de comparsa.

La Navidad al ritmo de la mohoceñada
La provincia Aroma del departamento de La Paz, se distingue por celebrar con música de mohoceños. Poblaciones como ser Sica Sica, Lahuachaca, Chijmuni y Taypillanga se ven abarrotadas de gente, desde la víspera y son los acompañantes que bailarán para los cargos o pasantes. Aunque la mohoceñada no es exclusiva de la Navidad, pertenece a la época de lluvias como la pinquillada que anima la Navidad en la provincia Camacho; en este caso se aprovecha la fecha para realizar el cambio de autoridad originaria. Montados a caballo hacen su entrada con la emoción del deber cumplido, las autoridades salientes que son agasajados con guirnaldas de frutas y panes.

Las costumbres navideñas en el sur boliviano
Tal vez la tradición más reconocida de esta zona geográfica sea el chuntunqui que tiene como emblema el famoso zapateo de Villa Serrano. Amenizadas por conjuntos de acordeón o de grupos de zampoñaris, las tropas organizadas en parejas que hacen demostraciones coreográficas individuales que incluyen, incluso, volteos.
Una expresión muy difundida pero poco conocida de la Navidad en el sur boliviano es el trenzado de cintas. Sujetadas en el extremo alto de un palo, las cintas son agarradas por el extremo inferior por niños que bailan en torno al palo, trenzando las cintas en éste. Aunque también se practicaba en la provincia Bautista Saavedra de La Paz, en poblaciones como Curva, es una costumbre mucho más conocida en Tupiza, Atocha y Tarija.

Es así, con diferentes tópicos, se celebra la Navidad en diferentes sitios de la región andina boliviana. LA PAZ/CAMINANTE-cultura/ panbolnoticias.com (gerard.ichu@gmail.com).

