La Paz/IN EXTENSO.- José Luis Gálvez, vocero oficial de la Presidencia del Estado, denunció este fin de semana que detrás de la convocatoria al paro de la Central Obrera Boliviana (COB) existiría un “plan conspirativo”, reiterando que el Ejecutivo mantiene abierta la vía del diálogo para atender las demandas del sector, pese a la negativa de los dirigentes, que no desean dialogar y prefieren la confrontación que perjudica a la mayoría de los bolivianos.
En la oportunidad dijo que la organización presentó en su pliego 211 solicitudes e imposiciones, de las cuales, un total de 180, ya fueron planteadas a los gobiernos anteriores, cuando la propia COB formó parte de instancias de cogobierno, sin resolverlas.
Según el vocero la convocatoria a paros, bloqueos y la paralización de actividades, junto con pedidos de renuncia presidencial, emitidos por algunos dirigentes, configura un escenario político adverso.
Apuntó que “El hecho de no querer diálogo, de insistir en bloqueos, de obligar a la población a no trabajar, además de pedir la renuncia del presidente, es conspirativo”.
La autoridad cuestionó también las demandas salariales de la dirigencia. Indicó que ciertos representantes perciben ingresos equivalentes a “15, 16 y hasta 18 veces el salario mensual en sus cuentas bancarias”, en contraste con la situación de gran parte de la población que vive del ingreso diario.
Señaló que un eventual incremento tendría impacto en sectores como gremialistas y microempresarios, con riesgos de despidos y cierre de unidades productivas, en un contexto de crisis económica que atribuyó a la gestión de gobiernos anteriores durante dos décadas. PAN Bolivia ¡En tus manos!

