La Paz/IN EXTENSO.- La Confederación de Choferes de Bolivia se declaró en estado de emergencia y amenazó con medidas de presión, en rechazo a la ley promulgada que habilita la importación de combustible por parte de privados en condiciones de libre mercado.
Los choferes exigen que se siga vendiendo el combustible subvencionado y advirtieron, además, que no permitirán la comercialización de carburante de precio de mercado en los surtidores.
EMENAZAN
“Si verdaderamente van a querer distribuir en surtidores (el combustible traído por privados), nos verán en las calles, nos verán con marchas, tomadas las carreteras”, advirtió el ejecutivo de la Confederación, Lucio Gómez.
Cuestionan a la Asamblea por aprobar esta ley y al Gobierno por promulgarla. Consideran que es un “ensayo de gasolinazo”, que de concretarse con la venta en surtidores afectará al bolsillo de la población, toda vez que los transportistas se verán obligados a “nivelar” los pasajes.
El dirigente sostuvo que, si los empresarios quieren traer combustible para su sector “allá ellos”, pero los choferes no permitirán carburante sin subvención llegue a los surtidores.
Agregó que la norma fue promovida por el Comité pro Santa Cruz, para favorecer al sector empresarial.
Demandan la abrogación de esta ley y que el Gobierno cumpla su compromiso de distribuir combustible, de acuerdo con la Constitución, aspecto que hasta la fecha y luego de meses no pueden garantizar el abastecimiento del combustible. ¡BICENTENARIO DE LA REPUBLICA DE BOLIVIA!
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