La Paz/IN EXTENSO.- En la ceremonia del Bicentenario de la Policía Boliviana, el mandatario de Bolivia Rodrigo Paz, relievó la actuación en la reciente crisis, asegurando que el estado de excepción busca restablecer la normalidad en el país y mantenerse al servicio exclusivo del pueblo, la Constitución y la democracia.

Paz aseguró que su administración impulsa una transformación institucional para consolidar una Policía profesional, moderna y alejada de intereses políticos.
«La Policía no pertenece a ningún partido político, no sirve a intereses particulares ni responde a caudillos; sirve únicamente al pueblo boliviano», resaltó.
HOMENAJE
En la oportunidad rindió homenaje a los efectivos que perdieron la vida en cumplimiento del deber y reconoció el trabajo de miles de policías que prestan servicio en calles, carreteras, fronteras y comunidades de todo el país.
Puntualizó que «La historia de Bolivia no se puede escribir sin la historia de su Policía. Muchos entregaron incluso su propia vida para proteger la de otros. A ellos y a sus familias les rendimos nuestro más humilde homenaje y gratitud».

ESTADO DE EXCEPCIÓN
Además, hizo referencia a los recientes conflictos sociales y diferenció el derecho a la protesta de los hechos violentos registrados durante las movilizaciones.
Agregó que «Una cosa es el derecho a la protesta, otra cosa es causar la muerte bajo el auspicio del narcoterrorismo. No confundamos una reivindicación justa con acciones anticonstitucionales financiadas por el narcoterrorismo».
Paz, felicitó a la Policía y a las Fuerzas Armadas por su actuación durante la crisis y aseguró que ambas instituciones actuaron con prudencia para preservar la democracia.
«El estado de excepción vigente es para recuperar la normalidad de los bolivianos. No es para proteger un Gobierno, un caudillo o un presidente, sino para defender la democracia y la Constitución», reiteró. PAN Bolivia ¡En Tus Manos!

