La Paz/IN EXTENSO.- El canciller de Bolivia, Fernando Aramayo, denunció este miércoles ante la 56 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), que los bloqueos de caminos, que se extendieron en Bolivia por más de 50 días por parte de sectores radicales, dejaron de ser un mecanismo de presión para el diálogo y pasaron a operar como instrumento para paralizar el país.

Agregó que, en ese escenario, se puso a prueba algo esencial, la capacidad del Estado democrático de gestionar el conflicto sin quebrar el orden constitucional.
“Dado lo ocurrido recientemente en Bolivia, lo que vemos es que se refleja con claridad los desafíos que hoy ocupa a esta Asamblea. Nos muestra de manera concreta cómo la defensa de la democracia, la estabilidad institucional y la capacidad de nuestros Estados para responder a crisis complejas están profundamente interconectadas”, señaló.
Preciso que ninguna democracia puede sostenerse en soledad y que el fortalecimiento de la cooperación sigue siendo un elemento indispensable para preservar la gobernabilidad y la convivencia en
Añadió que, durante estos más de 50 días de crisis en Bolivia, el gobierno del presidente Rodrigo Paz enfrentó una dificultad adicional, propia de una realidad distinta a la que conocieron generaciones anteriores. PAN Bolivia ¡En tus manos!

